Mis mejores posts (o eso decís)

Ha pasado un tiempo ya desde que di comienzo a la aventura de escribir este blog y ha llegado el momento de echar una pequeña mirada atrás, hacia el camino ya recorrido. Y lo haremos juntos, revisitando aquellas entradas del blog que, por el número de visitas que reciben o por los comentarios y opiniones que me hacéis llegar, parecen ser vuestras favoritas.

Continuar leyendo «Mis mejores posts (o eso decís)»
 

Cómo conseguir que tu hijo lea: el plan de los 66 días

No nos cansamos de repetir lo importante de incentivar el hábito de la lectura en los más pequeños. De hecho son muchos los padres que acuden a mí buscando consejo sobre las mejores prácticas para conseguirlo, sobre todo en aquellos casos en los que el niño, después de aprender a leer, no parece mostrarse particularmente atraído hacia la lectura de manera natural.

Es importante entender que la propensión del niño a leer es el resultado de la combinación de diversos factores (su grado de desarrollo y madurez, su personalidad y curiosidad innata, hábitos familiares, entorno educativo, etc.) y que no hay una receta mágica para conseguir que al niño le guste leer de un día para otro.

Pero es todavía más importante saber que con un mínimo esfuerzo por nuestra parte podemos hacer mucho por estimular en el niño la afición por la lectura. En su momento ya comentamos en diversas ocasiones (en este artículo por ejemplo, o en este otro) distintas técnicas para facilitar el acercamiento del niño a la lectura, incidiendo siempre en un aspecto clave: la perseverancia. Con un poco de constancia podemos conseguir fácilmente que el niño adquiera el hábito de leer. 66 días. Poco más de dos meses, es todo lo que nos llevará.

Continuar leyendo «Cómo conseguir que tu hijo lea: el plan de los 66 días»
 

Juegos para aprender el abecedario

La primera etapa del proceso de aprender a leer, previa a la cartilla de lectura y a los libros para aprender a leer, consiste en conseguir que el niño reconozca y se familiarice con las letras del abecedario. Dada la edad del niño o niña que se encuentra en esta etapa, la mejor aproximación para afrontar esta actividad es el juego, enfocar la enseñanza del alfabeto desde un enfoque meramente lúdico. En este post revisaremos algunos juegos para aprender el abecedario que podéis poner en práctica con vuestros pequeños. Suelo utilizarlos en clase y recomendarlos a aquellos padres que me preguntan y todos ellos funcionan muy bien. Como complemento a este post, podéis consultar también mi artículo sobre en qué orden deben aprenderse las letras. Continuar leyendo «Juegos para aprender el abecedario»

 

Tu propósito de año nuevo: lee más junto a tu hijo

Comienza el nuevo año. En estas primeras fechas del año entrante todos dedicamos un tiempo a fijarnos metas y hacer propósitos para los próximos 365 días: apuntarnos al gimnasio, cuidar más la dieta, aprender inglés… Si me permitís, dejadme que os sugiera un elemento más que incluir en vuestra lista. Un nuevo propósito que no os requerirá mucho tiempo ni esfuerzo pero que os redundará un gran beneficio a vosotros y a vuestros pequeños: durante este año que entra dedicad más tiempo a leer junto a vuestros hijos.

Como hemos comentado en entradas anteriores, los padres deben saber que su principal compromiso ha de ser el de motivar, mostrar interés, dar ejemplo. Como en todo en esta vida, también en el de la lectura la ejemplaridad es fundamental. Es por ello que la mejor contribución que los padres pueden hacer para impulsar el interés por la lectura en sus hijos es leer ante ellos y, muy especialmente, leer con ellos. Si los niños, en los años cruciales de su desarrollo, se ven inmersos y participan en actividades de lectura llevadas a cabo de manera cotidiana por las personas que lo rodean, les resultará más fácil asumir después de manera autónoma esos comportamientos.

Estableced rutinas de lectura con el niño. La hora de acostarse siempre es una buena elección, pero no tiene por qué ser la única. Tratad de leer con ellos siempre que os lo pidan: les hará saber que la lectura es una buena manera para pasar el tiempo. Dejad libros a su alcance de manera habitual. Si hay libros junto a sus juguetes favoritos probablemente terminarán por cogerlos. Llevad libros con vosotros cuando vayáis al dentista o a hacer algún trámite. Regalar libros con cualquier pretexto -cumpleaños, Navidad, premios por buen comportamiento…- es también una forma de integrarlos en la experiencia cotidiana del niño, del mismo modo que visitar bibliotecas y librerías o fomentar la creación de una biblioteca personal contribuyen a proponer la lectura como una costumbre y no como una excepción.

Recordad que la lectura compartida no se limita a la lectura del texto en sí. Animad al niño a reflexionar sobre el significado de lo leído. Preguntadle, especialmente hacedle preguntas que no se puedan contestar con un simple sí o no: ¿Qué parte de la historia te ha gustado más? ¿Por qué? ¿Qué personaje te ha gustado más?. Durante la lectura, intercalad igualmente preguntas que fomenten su comprensión del texto: ¿Qué te ha parecido lo que acaba de pasar? ¿Qué crees que sucederá ahora?.

Leer a los hijos, con los hijos o ante los hijos es el modo más aleccionador de defender la importancia de la lectura. ¿Se os ocurre un propósito de año nuevo mejor que este?

Feliz año nuevo amigos 🙂