Tu propósito de año nuevo: lee más junto a tu hijo

Comienza el nuevo año. En estas primeras fechas del año entrante todos dedicamos un tiempo a fijarnos metas y hacer propósitos para los próximos 365 días: apuntarnos al gimnasio, cuidar más la dieta, aprender inglés… Si me permitís, dejadme que os sugiera un elemento más que incluir en vuestra lista. Un nuevo propósito que no os requerirá mucho tiempo ni esfuerzo pero que os redundará un gran beneficio a vosotros y a vuestros pequeños: durante este año que entra dedicad más tiempo a leer junto a vuestros hijos.

Como hemos comentado en entradas anteriores, los padres deben saber que su principal compromiso ha de ser el de motivar, mostrar interés, dar ejemplo. Como en todo en esta vida, también en el de la lectura la ejemplaridad es fundamental. Es por ello que la mejor contribución que los padres pueden hacer para impulsar el interés por la lectura en sus hijos es leer ante ellos y, muy especialmente, leer con ellos. Si los niños, en los años cruciales de su desarrollo, se ven inmersos y participan en actividades de lectura llevadas a cabo de manera cotidiana por las personas que lo rodean, les resultará más fácil asumir después de manera autónoma esos comportamientos.

Estableced rutinas de lectura con el niño. La hora de acostarse siempre es una buena elección, pero no tiene por qué ser la única. Tratad de leer con ellos siempre que os lo pidan: les hará saber que la lectura es una buena manera para pasar el tiempo. Dejad libros a su alcance de manera habitual. Si hay libros junto a sus juguetes favoritos probablemente terminarán por cogerlos. Llevad libros con vosotros cuando vayáis al dentista o a hacer algún trámite. Regalar libros con cualquier pretexto -cumpleaños, Navidad, premios por buen comportamiento…- es también una forma de integrarlos en la experiencia cotidiana del niño, del mismo modo que visitar bibliotecas y librerías o fomentar la creación de una biblioteca personal contribuyen a proponer la lectura como una costumbre y no como una excepción.

Recordad que la lectura compartida no se limita a la lectura del texto en sí. Animad al niño a reflexionar sobre el significado de lo leído. Preguntadle, especialmente hacedle preguntas que no se puedan contestar con un simple sí o no: ¿Qué parte de la historia te ha gustado más? ¿Por qué? ¿Qué personaje te ha gustado más?. Durante la lectura, intercalad igualmente preguntas que fomenten su comprensión del texto: ¿Qué te ha parecido lo que acaba de pasar? ¿Qué crees que sucederá ahora?.

Leer a los hijos, con los hijos o ante los hijos es el modo más aleccionador de defender la importancia de la lectura. ¿Se os ocurre un propósito de año nuevo mejor que este?

Feliz año nuevo amigos 🙂

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